10
Jun
Quienes andamos metidos en el taller dándole al rectificado peel de carburo o maquinando escalones, ya nos conocemos de memoria este numerito. Empiezas la chamba y todo va de lujo. Pero en cuanto llevas unas cuantas piezas, la muela empieza a perder la forma. El operador tiene que estar pegado al micrómetro revisando los escalones a cada rato porque las medidas empiezan a bailar. Al final, no queda de otra: parar la máquina, meterle el reavivador y volver a empezar de cero.
El resultado es el dolor de cabeza de siempre: tiempos muertos, la máquina parada y el costo por pieza por las nubes. En esta ocasión, quiero compartirles cómo nos fue al meter una muela de diamante de liga metálica para rectificado peel en una RS500. Logramos estabilizar el proceso, estirar la vida útil de la muela y, sobre todo, dejar de parar la máquina a cada rato.
Hace poco nos tocó meterle mano a una RS500 de cinco ejes. Es una máquina pensada para pinch/peel grinding que trabaja de forma muy parecida a una Rollomatic NP5. El objetivo era simple pero exigente: queríamos meterle más velocidad a la remoción de carburo de tungsteno en barras de varios diámetros, sin que se nos movieran las tolerancias y sin quemar el material por choque térmico.

En el proceso base, el operador configuraba una profundidad de pasada por ciclo (depth of cut) de entre 0.003″ y 0.004″ (lo que equivale aproximadamente a 0.076 mm – 0.102 mm) para reducir el diámetro en una barra estándar de 3/4″ de diámetro. El avance axial y la velocidad de rotación de la pieza se mantenían en rangos conservadores recomendados por el fabricante del disco abrasivo.

Aunque la combinación original permitía entregar herramientas bajo especificación dimensional si se operaba con cuidado:
Para evitar el astillado en las aristas de corte de las barras y prevenir marcas visibles de quemaduras superficiales en el carburo, el departamento de programación no tenía más remedio que utilizar profundidades de pasada mínimas y velocidades de avance lentas. El tiempo de ciclo por pieza era elevado, limitando el volumen de entrega diario del taller.
La técnica de rectificado peel concentra fuerzas de corte considerables en una sección muy angosta de la periferia de la muela. En este caso de estudio, el disco con liga de resina D150 sufría una pérdida rápida del perfil justo en el borde que forma el escalón o chaflán de la barra. Esta deformación obligaba al operador a realizar reavivados constantes con muelas de óxido de aluminio para recuperar el filo y la forma geométrica, lo que aumentaba el consumo de muelas de diamante y generaba tiempos muertos en la máquina.
El carburo de tungsteno es muy susceptible al choque térmico. Cuando los granos de diamante de una muela con liga de resina se desgastan o se embotan (se llenan de residuo de corte), la muela deja de cortar limpiamente y comienza a frotar el material. Este rozamiento incrementa drásticamente la temperatura en el área de contacto. Si el sistema de refrigeración no incide exactamente en el punto de contacto, el cambio brusco de temperatura genera microfisuras imperceptibles al ojo humano que debilitan la herramienta y causan su rotura prematura en el centro de maquinado del usuario final.

Al analizar los datos de desgaste y los tiempos de parada de la máquina RS500, determinamos que el taller requería una muela con una rigidez estructural muy superior en su matriz de retención. Las muelas con aglutinante de resina o híbridos estándar son excelentes para aplicaciones de desbaste plano o afilado general por su corte suave, pero carecen de la tenacidad necesaria para soportar la presión lateral continua del rectificado de escalones en barras sólidas.
La recomendación técnica consistió en sustituir el disco original por una muela de diamante de liga metálica (metal bond diamond wheel) con especificación MD180 CKH100M. Aunque pasamos de un tamaño de grano de 150 a uno ligeramente más fino de 180, la estructura de la liga metálica aporta diferencias mecánicas fundamentales:

Un error común en la industria de maquinado es suponer que para mejorar la productividad basta con cambiar la muela y duplicar la profundidad de pasada. En procesos avanzados como el rectificado peel (peel grinding), la productividad real es el resultado de un delicado equilibrio entre la velocidad periférica de la muela, las revoluciones del material, el avance axial y la dirección del refrigerante.
A continuación se presentan los parámetros ajustados para la muela de liga metálica en comparación con el proceso base:
| Parámetro técnico | Proceso original (Muela de resina D150) | Proceso optimizado (Liga metálica MD180) | |
|---|---|---|---|
| Profundidad de pasada (Desbaste) | 0.003” – 0.004” (Pasadas uniformes) | 0.004” – 0.006” (0.102 – 0.152 mm) | |
| Profundidad de pasada (Acabado) | Sin diferenciación clara | 0.001” – 0.002” (0.025 – 0.050 mm) | |
| Velocidad periférica del disco (Vs) | No especificada / Baja | 110 a 130 m/s (Rango recomendado: 90–140 m/s) | |
| Velocidad de rotación de la pieza (RPM) | Estándar / Alta | 1,000 a 4,000 RPM (Ajustado según diámetro) | |
| Avance axial (Traverse Feed) | Estándar / Rápido | ||
| Sistema de refrigeración | Sintético a alta presión estándar | Inundación a alta presión + Boquillas direccionadas |
Para comprender los fundamentos físicos que hacen viable esta puesta a punto en la rectificadora RS500, debemos desglosar los tres fenómenos más importantes que ocurren en el punto de contacto:
Cuando la muela gira a velocidades de entre 110 y 130 metros por segundo, el tiempo de contacto físico entre cada grano de diamante y la superficie del carburo de tungsteno se reduce a millonésimas de segundo. Esto disminuye la fuerza de corte normal, es decir, la fuerza que empuja la barra contra los apoyos de la máquina. Al reducir esta presión mecánica, los granos de diamante no sufren una fractura catastrófica inmediata. La muela trabaja de manera fluida y la liga metálica se desgasta de forma controlada, manteniendo las aristas de corte de los diamantes siempre expuestas y afiladas.
Cuando se rectifican diámetros delgados en barras de carburo, la flexión del material es el peor enemigo de la precisión dimensional. Si la pieza gira a velocidades demasiado altas, las fuerzas centrífugas y de empuje lateral generan vibraciones que deforman la redondez del cilindro. Al reducir las revoluciones de la pieza a un rango de entre 1,000 y 4,000 RPM (dependiendo del diámetro de la herramienta), la rotación del material se estabiliza. De esta manera, el avance axial lento de la máquina puede tallar el escalón de forma simétrica y sin desviaciones geométricas.
Por ejemplo, cuando el disco opera a una velocidad alta de 120 m/s, el contacto de corte se produce en una zona estrecha y bien definida. Al mantener la barra girando a unas revoluciones moderadas (como 1,500 RPM de manera constante), la vibración mecánica se neutraliza casi en su totalidad, permitiendo que la herramienta alcance una excelente tolerancia cilíndrica y un perfil de escalón sumamente nítido.
Intentar realizar todo el rectificado en pasadas de igual profundidad fatiga prematuramente la muela abrasiva y sobrecalienta el material. La estrategia implementada con la muela de liga metálica MD180 CKH100M consiste en retirar el mayor volumen de material en una primera pasada de desbaste pesado (de hasta 0.006″). Posteriormente, una pasada rápida y muy superficial de acabado (de 0.001″ a 0.002″) elimina la rugosidad superficial (Ra), define el ángulo del escalón con alta precisión y retira la capa micrométrica del carburo de tungsteno que pudiera haber acumulado tensiones térmicas.
La adopción de la muela de diamante de liga metálica en combinación con los nuevos parámetros operativos trajo mejoras notables en la rutina de producción de la fábrica de herramientas:
Aunque las muelas de liga metálica ofrecen un rendimiento sobresaliente en la rectificadora RS500, no todos los escenarios de un taller de herramientas requieren el mismo tipo de tecnología. A continuación, compartimos algunos criterios prácticos para evaluar cuál es la mejor opción según el tipo de producción:
Si está considerando realizar la transición de muelas de resina a muelas de liga metálica para procesos de rectificado de escalones en carburo de tungsteno, es fundamental prestar atención a dos detalles operativos durante la instalación:
En primer lugar, asegúrese de que el husillo de la rectificadora RS500 tenga una excentricidad (runout) mínima al montar el nuevo disco. Cualquier variación radial o axial en el montaje concentrará la fuerza en un solo sector de la muela, acelerando el desgaste localizado y provocando vibraciones dañinas para la calidad de la pieza.
En segundo lugar, revise la alineación y la presión de las boquillas de refrigeración. El uso de una muela de liga metálica a alta velocidad genera un flujo de aire periférico que puede desviar el chorro de refrigerante si este no tiene la presión adecuada. Las boquillas deben apuntar de forma directa y tangencial al punto de contacto entre el disco y la barra de carburo, asegurando que el aceite de rectificado limpie los residuos y disipe la carga térmica de manera constante durante todo el ciclo de maquinado.
